Desde el día en que los nuevos reglamentos V6 turbo-híbridos entraron en vigor en 2014 hasta la última vuelta de Abu Dabi 2021, Mercedes-AMG Petronas se llevó todos los Mundiales de Constructores que se disputaron en Fórmula 1. Ocho seguidos, con siete títulos de pilotos intercalados. Ningún equipo había encadenado más de cinco títulos seguidos antes; Mercedes lo hizo en una era de reglamentación más estricta, disciplina financiera más dura y una parrilla cada vez más cercana — y aun así lo logró.
La narrativa que el equipo cuenta de sí mismo: superaron al resto en ingeniería desde el primer día y no soltaron el liderato. La narrativa de sus rivales: el reglamento favoreció la arquitectura por la que Mercedes apostó. Ambas son en parte ciertas; la tercera es la que realmente conviene entender.
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La apuesta del turbo dividido que nadie más hizo
Cuando la FIA publicó en 2011 el reglamento de motor de 2014, cada fabricante tuvo que tomar la misma decisión arquitectónica fundamental: dónde colocar el turbocompresor. Posición convencional entre los bancos de cilindros, o turbo separado — compresor en la parte delantera del motor, turbina detrás, con un eje largo atravesando la V. Mercedes lo separó. Ferrari y Renault no.
La ventaja del turbo separado es que el compresor trabaja en aire más frío en la parte delantera del chasis, lo que le permite subir de régimen en un paquete más compacto. El precio, un eje mucho más largo atravesando el motor — más pesado, más difícil de equilibrar, con más cosas que pueden ir mal. Mercedes pasó dos años resolviendo esos problemas de segundo orden y llegó a 2014 con unos 40 caballos más que Ferrari y Renault. Nunca devolvió esa ventaja.
Hamilton, Rosberg y el único título que Mercedes casi regala
En pista, las temporadas 2014-2016 fueron un duelo Mercedes contra Mercedes mientras el resto observaba. Lewis Hamilton venció a Nico Rosberg en 2014 y 2015 al ser el mejor clasificador y el mejor gestor de neumáticos; Rosberg recuperó la corona en 2016 acumulando puntos con mayor constancia y gracias a un problema de motor de Hamilton al final del año. Rosberg se retiró cinco días después de ganar el título — en privado, el equipo lo describió como el único campeonato del que estuvieron cerca de perder en toda la era.
Desde 2017, Hamilton hizo equipo con Valtteri Bottas, un compañero más rápido que rival, y el patrón se endureció. Hamilton sumó cinco títulos más seguidos — hasta Abu Dabi 2021, el único campeonato de la era que Mercedes perdió, en circunstancias controvertidas vinculadas a procedimientos de coche de seguridad que la FIA admitió luego mal aplicados.
Por qué se acabó la era
El fin de la era fue casi en su totalidad un reseteo reglamentario, no un declive interno de Mercedes. Los coches de 2022 volvieron a la aerodinámica de efecto suelo — una filosofía de generación de carga fundamentalmente distinta donde la propiedad intelectual de ningún equipo se trasladaba. El jefe de diseño Adrian Newey en Red Bull acertó con la nueva arquitectura; Mercedes no. El W13 arrancó la temporada con porpoising severo y nunca lo superó del todo.
El motor Mercedes siguió siendo competitivo — todos los equipos cliente que usaron el bloque Mercedes en 2022 también sufrieron de chasis, mientras los déficits del equipo oficial no eran de motor. Para cuando Mercedes rehízo su concepto, Red Bull ya había compuesto un nuevo dominio, y la era se había cerrado.
Lo que deja la era
El estilo de gestión de Toto Wolff — retención de personal a largo plazo, énfasis fuerte en la cultura interna, reticencia a despedir en momentos malos — se convirtió en plantilla que el resto de la parrilla imita activamente. El trabajo de Mercedes en despliegue del MGU-K entre 2014 y 2018 sostiene la filosofía de motor 2026, donde térmico y eléctrico estarán a un 50/50 aproximado en vez del ~80/20 del fin de la era híbrida.
Los siete títulos de Hamilton, todos salvo uno con Mercedes, lo convirtieron en el piloto más laureado de la era moderna y empatado estadísticamente con Michael Schumacher. Los ocho títulos de constructores y la media de 16 victorias por temporada ampliaron el libro de récords de un modo que sorprendió a la mayoría de los observadores, incluida la propia comisión de equilibrio competitivo de la FIA.
Pilotos clave
Otras eras
- McLaren · Senna contra Prost · 1988-1991(1988–1991)
- Ferrari · Schumacher · 2000-2004(2000–2004)
